Poesía de Cesar Vallejo

.-Los Heraldos Negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! 
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, 
la resaca de todo lo sufrido 
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras 
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. 
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; 
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma 
de alguna fe adorable que el Destino blasfema. 
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones 
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como 
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; 
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido 
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Análisis de el poemama

El tema del poema es la fatalidad de los golpes sobre el hombre sin que él los merezca. Vemos sucumbir a los héroes trágicos víctimas del destino, pero su alma se retira en sí misma y se halla en plena independencia. Abandona lo que le ha sido arrebatado. Sin embargo, el fin que persigue ya no le es arrancado, lo deja caer, pero no cae con él.

.-La Araña

Es una araña enorme que ya no anda;
una araña incolora, cuyo cuerpo,
una cabeza y un abdomen, sangra.

Hoy la he visto de cerca. Y con qué esfuerzo
hacia todos los flancos
sus pies innumerables alargaba.
Y he pensado en sus ojos invisibles,
los pilotos fatales de la araña.

Es una araña que temblaba fija
en un filo de piedra;
el abdomen a un lado,
y al otro la cabeza.

Con tantos pies la pobre, y aún no puede
resolverse. Y, al verla
atónita en tal trance,
hoy me ha dado qué pena esa viajera.

Es una araña enorme, a quien impide
el abdomen seguir a la cabeza.
Y he pensado en sus ojos
y en sus pies numerosos...
¡Y me ha dado qué pena esa viajera!

Hay golpes en la vida, tan fuertes.


Análisis del poema

El poema nos cuenta el dolor de esas personas que a pesar de haber cometido el mal aún sienten dolor y mayormente esa es la causa de sus actos. Que cuando se los ve se siente esa pena o dolor a pesar de que antes inclusive deseabas que sufriera. 

.-Un Poeta a su amada

Amada, en esta noche tú te has crucificado 
sobre los dos maderos curvados de mi beso; 
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado, 
y que hay un viernes santo más dulce que ese beso. 

En esta noche clara que tanto me has mirado, 
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso. 
En esta noche de setiembre se ha oficiado 
mi segunda caída y el más humano beso. 

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos; 
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura; 
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos. 

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos; 
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura 
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.

Análisis del poema

El poeta siente que cada beso de la amada es un beso de entrega total, como Jesús se entregó a la Cruz, pero también la sensación de que la muerte está cerca. Cuando uno es consciente de la certeza de la muerte, por un lado lo vemos como algo triste y podemos sonreír a la vida.


.-Idilio muerto

Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.
Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.
Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.
Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: «Qué frío hay... Jesús!»
y llorará en las tejas un pájaro salvaje.


Análisis del poema

El tema de este poema es la nostalgia por un amor provinciano, la relación entre título y poema es de un amor que se terminó por estar muy lejos uno del otro.
Es un yo poético que representa a un hombre maduro que recuerda su pasado melancólicamente.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ALFÉIZAR

La cena miserable

los dados eternos